Las cuatro estaciones del Cine
A través del lenguaje cinematográfico, las estaciones del año han servido como una poderosa metáfora para explorar los ciclos de la vida, el paso del tiempo y la transformación de los personajes. En este ciclo de Cinestesia, nos sumergiremos en cuatro películas que, desde distintas geografías y estilos, nos invitan a reflexionar sobre la juventud, la pasión, la pérdida y la contemplación.
La primavera simboliza el despertar, el ímpetu de la juventud y la búsqueda de identidad, en esta estación entraremos a una generación marcada por la violencia, pero también por el deseo de encontrar su propio camino.
El verano es la estación de la plenitud, la pasión y el cambio. En esta estación los colores vibrantes y las emociones intensas nos llevarán a una historia de amor, pérdida y resiliencia que nos sumerge en el universo femenino y la construcción de nuevas familias.
El otoño representa la madurez, la melancolía y la búsqueda del pasado. En este estación de cine de carretera, seguiremos a un hombre que intenta reconstruir su vida tras años de ausencia, explorando la memoria, el arrepentimiento y el anhelo de redención.
El invierno simboliza el final de un ciclo, la introspección y la sabiduría. A través de un viaje contemplativo en un monasterio flotante, reflexionaremos sobre la naturaleza efímera de la existencia y el eterno retorno de la vida.

