Carlos Bojacá: lector muisca de 100 años y usuario de la Biblioteca Pública Las Ferias
Por: Daniela Monsalve
Bojacá es un municipio del departamento de Cundinamarca fundado en el siglo XV. En la época precolombina, fue habitado por los muiscas y su nombre en lengua chibcha significa "cercado morado". De este territorio proviene la familia muisca de Carlos Bojacá Pedraza, quien actualmente es usuario de la Biblioteca Pública Las Ferias y participante del programa ‘Café Literario’, espacio que se realiza cada miércoles a las 2:00 p.m.
Carlos nació en una familia numerosa que trabajaba la tierra. Siendo el hijo menor, creció bajo el cuidado de sus bisabuelos, quienes le transmitieron sus saberes a diario. "Fue toda una enseñanza sin saber que estaba aprendiendo, era vivencial, un día con uno y otro día con otro", afirma Carlos.
Sus primeros años de vida transcurrieron habitando la naturaleza, aprendiendo a cuidar de los animales, siendo aprendiz de la medicina ancestral que practicaba su bisabuelo y asistiendo a la escuela, donde aprendió a leer y a escribir.
A los 7 años obtuvo una beca para estudiar en el Colegio De La Salle en Bogotá. Aunque no conocía el papel, la tinta china ni la pluma, logró adaptarse. Con los años, también aprendió a corregir a quienes se referían a él de manera incorrecta: "Yo soy nativo", recuerda.
La primera biblioteca que conoció fue la de su colegio, según cuenta, por recomendación de sus maestros comenzó a leer los libros por orden alfabético, sin importar las temáticas. Además, llevaba consigo la llave de la biblioteca, esto le permitía el acceso ilimitado. Fue así como la biblioteca se convirtió en su compañera durante, por lo menos, los siguientes 8 años.
Su relación con la escritura también inició en sus años escolares. Comenzó escribiendo sobre su entorno y afirma que, aunque nunca se acostumbró a la estructura de la poesía, escribir ha sido fundamental para recordar y organizar sus ideas.
La escritura, la lectura y el amor por estudiar se mantuvieron presentes en su vida. Para este usuario de la Biblioteca Pública Las Ferias, quién en los próximos días cumplirá 101 años, sus temas predilectos abarcan la historia moderna, el mundo rural, la ingeniería, la economía, la geología, la antropología y mucho más.
Entre las obras que más recuerda se encuentra ‘La vorágine’ de José Eustasio Rivera, novela que recientemente también cumplió cien años desde su publicación.
Sobre su manera de leer, comenta con humor: “No sé leer decentemente”. Explica que no sigue un orden lineal, subraya con colores diferentes, escribe apuntes y recurre a diccionarios y bibliotecas para profundizar.
Una de las bibliotecas que hace parte de su vida actual, es la Biblioteca Pública Las Ferias, ubicada en el barrio Las Ferias y a quien Carlos recuerda desde el siglo pasado como "un lugar de fincas y potreros".
Cada miércoles Carlos llega a pie a la biblioteca para participar del programa “El Café Literario”, que describe así: "es una reunión de amigos, hablamos de todo, de diferentes temas y nos ponemos tareas, somos un grupo que se ha mantenido".
Este espacio promueve el diálogo en torno a diversas obras literarias y escritores, además, permite combinar diferentes ejercicios prácticos en torno a los múltiples lenguajes artísticos. El Café Literario se realiza para el disfrute de la cultura escrita.
En su mano derecha, Carlos lleva un anillo con profundo valor simbólico para su identidad, acompañado de varias manillas que ha recibido como regalo. Cada vez que llega a la biblioteca trae consigo una agenda donde guarda apuntes, páginas sueltas y textos personales. En ella se encuentran desde notas personales y cartas, hasta ejercicios de escritura que luego comparte con el grupo del Café Literario.
Carlos es un hombre que ama su país y cree en el mañana, por eso cuando se le pregunta por el futuro de las bibliotecas, responde: "Las bibliotecas deben empezar a proyectarse hacia la paz y la no violencia, porque ese es el futuro. Hacia allá va todo el mundo".
Finalmente, toma una hoja que contiene su escrito a mano con letra cursiva y lee:
“Amigos, permítanme compartir este consejo si quieren
tener éxito en la vida: hay que tener paz en el alma.
La encontramos en la naturaleza, camino de ensueño
donde el ayer nos enseña a amar, a perdonar, a vivir,
a soñar y a sufrir.
Lo logramos contemplando más atardeceres,
subiendo más montañas, nadando más ríos,
oyendo el trinar de los pájaros y gozando de las flores silvestres.
Bienvenidas y bienvenidos al verdadero futuro, donde está la paz del alma”.
La participación de Carlos en la Biblioteca Pública Las Ferias evidencia cómo los espacios de lectura de la Red en el marco de la Política Pública de Lectura, Escritura y Oralidad, se adaptan a las necesidades de una ciudad diversa e interseccional. Estos espacios reconocen la riqueza cultural y promueven la lectura, la escritura y la oralidad como prácticas culturales y sociales accesibles para todas las personas, sin importar su edad, identidad o experiencia de vida.


